viernes, 6 de julio de 2018

Rick Wakeman en Mendoza (2018)


Tal vez en el mismo momento en que estés leyendo esto Rick Wakeman esté deleitando con su melódico y potente piano a los hermanos chilenos, actuando con orquesta sinfónica y coro con Guy Protheroe dirigiéndolos (6 de Julio a las 21 hrs. en Movistar Arena de Santiago de Chile).
Habíamos decidido no escribir una reseña sobre su segunda presencia en Argentina en  2018 porque, si leíste las reseñas anteriores habrás notado nuestro fastidio sobre el excesivo precio de la reventa de entradas para verlo en el Teatro Colón  el 2 de Marzo y la inexistente propaganda de la actuación sorpresa el día anterior en el Gran Rex.
Habitualmente Rick se presenta en el Gran Rex y parecía extraño que no lo hiciera en esa ocasión. Todo fue manejado para que las entradas más baratas (u$s 15.-) en el quinto piso del Colón, de pie, se revendieran a diez veces su valor. Lo más triste es que algunos hicieron alarde de haber pagado ese precio de estafa, burlándose de aquellos que no alcanzaron a acceder por falta de posibilidades económicas. (La situación económica en la Argentina se deteriora cada vez más). Hasta pareciera que la reventa hubiera sido posibilitada por los organizadores, pero, claro, es solamente una sospecha y no tenemos prueba de ello.
Y cuando pongo la responsabilidad sobre los organizadores dejo fuera de todo este turbio asunto a Rick, ya que él simplemente pone su precio y los que lo traen hacen su propio negocio.
Sin embargo mencionaremos aquí la presentación el 7 de julio a las 21 horas en el Teatro Gran Rivadavia porque tiene precios accesibles. 

sábado, 28 de abril de 2018

Radio Totalmente Cautiva



Pensás que ya nada te va a motivar un sábado a la noche y un compartido de manera oportuna te hace mover.
Lo leí y me gustó.
Léanlo.

Estas pequeñas reflexiones sobre un medio de comunicación como es la radio aplican a todos los medios de estupidización masiva.
Son la conclusión que sacamos de los correos de algunos de nuestros lectores en la página de Facebook
Casi todos admitimos que los grandes medios intentan con mucho éxito influenciar en las vida de la gente, al punto que lo logran sin demasiado esfuerzo.
Estamos atentos a los grandes medios y nos cuidamos de ellos.
Pero... ¿qué pasa cuando el medio que elegiste para informarte es una pequeña radio de tu barrio o de tu pueblo?
Evidentemente las radios son un reflejo de sus dueños.
Llegamos a creer que están para representarnos.
Nos gusta la música que pasan y se lo agradecemos a través de nuestros perfiles de las redes sociales.
Algunas tienen el teléfono abierto para mensajes de voz o conversaciones mano a mano. Otras lo hacen a través del WhatsApp.
Muchas solamente contestan mensajes de Facebook a través de sus páginas o los perfiles de sus locutores o responsables de la conducción de la radio. Algunas ni responden a los comentarios en sus publicaciones o a veces ni los leen. Entonces se limitan a responder mensajes de Messenger. 
Cosas del momento, que pronto se olvidan.
Les gustan tus comentarios y los leen al aire. Te dicen que sería lindo que los visites en la radio, que pases a tomar unos mates. Hasta mencionan tu nombre. Se toman la libertad de comentar que les parece gracioso si es o muy común o muy difícil de pronunciar. Como si la limitación estuviera en tu nombre y no en su incapacidad intelectual.

Todo bien hasta que opinás algo que nos les gusta.

miércoles, 25 de abril de 2018

El venerable Robert Plant


Quien diría que este venerable abuelo de casi 70 años, con tres hijos y ni sabría decirte cuantos nietos, tuvo una juventud alocada. Todos conocemos bastante de su música. Bueno, para algunos ni existe. Pero si quieres conocer algo de su vida privada te contaremos algo ahora...



En este video se lo ve rebosante de talento, pero también de alguna cualidad casi femenina. Tal es así que algunos hacían bromas sobre su notable parecido con Janis Joplin, con su rubia melena y registro de voz aullante, sin llegar a ser un contratenor por no cubrir toda la escala requerida pero sí sugerentemente afeminado. Y sin embargo en la Wikipedia dicen que su registro es tenor. ¡Hay que ser cholulos!
Gente maliciosa en su época sugirió que tuvo una relación amorosa con otro cantante.
Sigue leyendo el artículo y te enterarás.

miércoles, 14 de marzo de 2018

El beneficio de ser pobres

   
Todos los días aprendemos algo de alguien desconocido.
Encontré en la publicación que transcribo una definición no académica de la diferencia entre la pobreza y la indigencia.
La definición dada por alguien que la aprendió por experiencia.
Y que con esa experiencia nos cuenta que hay un beneficio que yo no me hubiera imaginado...

El beneficio de ser pobres.

Mi vieja es una mina marginal. Toda la vida vivió fuera del sistema y ahí quedará. Por un problema que tuvo al nacer, es muy pequeña: no llegó nunca al metro cincuenta, y por los muchos embarazos que tuvo ya se le cayeron varios dientes. Tiene 41, pero la falta de dientes sumada a su escasa estatura y marcada delgadez, hacen que aparente mil años más.
Mi vieja dejó la escuela porque era al pedo. Vos le explicás algo y no lo entiende. Incluso las cosas más simples, se las tenés que explicar despacio, varias veces. Si querés enseñarle a ir al chino de la vuelta lo mejor es acompañarla y que vaya, porque si le explicás el camino, no entiende. Mi vieja nunca prendió una computadora, ni la va a prender. Apenas sabe leer y escribir, y cuando digo “apenas” quiero decir, escribe como el orto y cuando lee no le queda nada. Tiene que leer algo simple varias veces para que le quede. A veces nos pide ayuda a las hijas grandes, y hay que explicarle despacio y con palabras claras, si no no entiende.
Mi vieja no laburó nunca, no se desenvuelve. Siempre que intentó tuvo laburos muy malos, porque a los buenos, no pudo ni podrá acceder nunca. Siempre limpiando, cada vez que le conseguíamos un trabajo la echaban al poco tiempo: la gente no le tiene paciencia porque vos le explicás y no entiende. Mi vieja nunca aspiró a tener nada, siempre sintió que hay cosas que simplemente no eran para ella. Siempre sintió que ciertas cosas “son cosas de ricos” incluso cosas mucho más sencillas de las que piensan. Mi vieja tuvo varios hijos, todos de distintos hombres. En el hospital le explicaban que no tuviera más, que tenía que cuidarse, pero ella no entiende. Nosotros llevamos el apellido de ella y salvo el más chico, ninguno conoció a su respectivo padre.
    

domingo, 7 de enero de 2018

Wendy Carlos: una Persona Maravillosa


En las otras reseñas publicadas en este Blog se ha hablado de la obra musical de Wendy Carlos.
También se ha mencionado al pasar el hecho de que nació varón, se lo llamó Walter y luego cambió de nombre.
Sin embargo en muchas notas que he leído en Internet a lo largo de los años se menciona especialmente, y como si fuera algo más importante que su obra musical, el asunto del cambio de nombre, y claro, de sexo, a través de un procedimiento quirúrgico.
¿Cuál es el objeto de seguir hablando de algo que ocurrió en 1972 y que, aparentemente, no tiene nada que ver con su obra musical....?
Títulos como:
“Cómo la compositora transgénero Wendy Carlos cambió la música para siempre” o “Conoce a Wendy Carlos: La Madrina Trans de la Música Electrónica“, entre un montón de títulos similares...
¿Cuál es el objeto de mencionar desde el título de una nota la condición sexual de un músico...?
Por ejemplo tomemos a Vladimir Horowitz...
¿Estaría bueno que al hacer una reseña empezáramos contando ya desde el título mismo que aunque se casó con Wanda Toscanini y tuvieron una hija, él supuestamente era homosexual y para reafirmarlo citáramos a Arthur Rubinstein como innegable fuente?
También podríamos decir que Rubinstein era un chismoso, envidioso de otro exitoso pianista que tocaba su mismo repertorio, además de ser un petiso agrandado.
Honestamente: ¿a quién carajo le importa?
Lo único que nos debiera importar es que ambos fueron excepcionales pianistas, que casi hasta el fin de sus largas vidas dieron conciertos, y entonces disfrutar de esa maravillosa música.
Y así podríamos citar un montón de casos. De lo único de lo que estaríamos hablando en realidad es de nosotros mismos, de nuestros intereses morbosos, no de esos artistas.
Pareciera una tontería pero en este último tiempo en el que repasé y profundicé mi conocimiento sobre la obra de Wendy Carlos encontré varias personas que seguían con esta actitud chismosa, farisea, de jueces sin nombramiento oficial. Mayormente son tipos que ni siquiera son músicos. Pero aunque lo fueran no tienen ningún derecho a juzgar la conducta privada de otro músico. Porque aquí no está en cuestión su música, sino su vida privada.
    
El derecho a la privacidad
    
Parece que no entendieran la diferencia entre conducta privada y pública. Y es algo tan sencillo que por ejemplo “el derecho a la privacidad, que en los EE.UU. aparece como un derecho no-enumerado, en nuestra Constitución tiene norma propia y además, muy clarita.”
El artículo 19 de la Constitución de la República Argentina dice:
“Las acciones privadas de los hombres que de ningún modo ofendan al orden y a la moral pública, ni perjudiquen a un tercero, están sólo reservadas a Dios, y exentas de la autoridad de los magistrados. Ningún habitante de la Nación será obligado a hacer lo que no manda la ley, ni privado de lo que ella no prohíbe.”
Extraigo esta frase de un artículo que sería interesante que leyeran para entender este derecho y como lo aplican los jueces de verdad:
“Cierto es que muchas veces se la relegó en pos de objetivos sociales o políticos que se suponían superiores. Pero ahora vamos a ver qué fuerte que es la norma cuando se la lleva hasta las últimas consecuencias.”
(Artículo completo)

Dicho esto recuerden que si quieren que se respeten sus derechos tienen que respetar los derechos de los demás. Si no les gusta que se metan en sus vidas no se metan en las de otros. Además, con esto en mente, tengan cuidado con lo que dicen, cómo lo dicen y dónde lo dicen, porque pueden ser demandados legalmente, como comentaré en la parte final del artículo.



viernes, 5 de enero de 2018

Buscando a la Madre de la Música Electrónica (5ª Parte) Wendy Carlos


Cuando inicié esta serie de artículos sobre La Madre de la Música Electrónica mi objetivo primario era hablar de Wendy Carlos.
Un amigo me había dicho que para él el Padre de la Música Electrónica era Isao Tomita. En cambio, para mi, era Karl Heinz Stockhausen.
Así que me puse a investigar y cuanto más aprendía más me convencía de que era difícil, inútil y hasta injusto atribuir la paternidad de la Música Electrónica a un solo hombre, y que además era absolutamente imprescindible incluir a las mujeres pioneras en este Arte. De ahí la serie de artículos mencionados. Porque Wendy debería estar entre Las Madres.
Pero el tema es que Wendy no siempre fue Wendy. Por lo menos a los ojos del resto del mundo. Aunque en su interior ella se considerara Wendy, ella nació como Walter. Si, ese el 14 de noviembre de 1939 en Pawtucket, Rhode Island, Estados Unidos, Wendy nació varón.
Así que por mucho tiempo antes de que yo tomara conocimiento de su cambio de sexo, pudiera haberlo considerado entre los posibles Padres de la Música Electrónica.
    

Wendy Carlos demostrando sonido estéreo para un proyecto de ciencia de la escuela secundaria. Foto de The Rafaelite, anuario de St. Rafael Academy, Pawtucket, Rhode Island. (Autor: The 1958 senior class of St. Rafael Academy)

Pero dejaré este hecho de la sexualidad de Wendy de lado. Aunque solamente por ahora. Más adelante en la nota veremos cuán importante fue este aspecto de su vida en toda su obra.
Otro tema que quiero hacer notar en este momento es que contrariamente a lo que he visto que hacen en general en las reseñas sobre Wendy, pondré las tapas de los discos tal como fueron conocidos por todos nosotros a medida que iban siendo lanzados, es decir, con el nombre de Walter.

Cuando escuché su primer disco no tenía nada en claro sobre él. Para mi era simplemente un creador que hacía una música prodigiosa, envuelta en un misterio total sobre cómo era ejecutada. Esa música de Johann Sebastian Bach, que habitualmente escuchaba en la radio en versiones barrocas, y a veces en rebuscadas versiones sinfónicas estilo Stokowski, ahora llegaba a mis sentidos con timbres electrónicos, totalmente nuevos para mi (y para el resto del mundo, claro).
El disco es Switched-On Bach, lanzado en 1968, y en países de habla castellana se llamó Bach Electrónico.


     

sábado, 30 de diciembre de 2017

Wendy Carlos, una chica difícil


La verdad es que Wendy Carlos se merece que se haga una reseña por cada uno de sus discos.
Pero lo interesante de las reseñas musicales, a mi modo de ver, es que contengan ejemplos musicales.
Sin embargo en el caso de Wendy es algo casi imposible. Creo que debido a cuestiones de copyright es prácticamente imposible encontrar videos en Youtube para usar con ese objetivo (bah, en ningún lado). A lo largo de todo este tiempo que estuve investigando sobre ella he encontrado interesantes ejemplos que al poco tiempo han sido borrados por presiones de alguna compañía. Como músico estoy completamente de acuerdo en proteger el trabajo y los derechos de los artistas. Pero creo que muchos tienen conceptos un poco equivocados sobre lo que es piratería. Confunden con piratería y violación de derechos un simple video subido por un admirador.
Justamente a través de este tipo de videos he conocido a muchos artistas y después he comprado sus obras. No hablo de conciertos completos sino de extractos que sirvan como ejemplo. Son publicidad gratuita hecha por admiradores. No son piratería.

Parece que ninguno de esos artistas que permiten que las empresas discográficas realicen una caza de brujas entienden que un video de un fan puede servirles de propaganda gratis, lo mismo que una reseña como las que hacemos en este Blog. Sinceramente les digo que la época en que gastaba dinero en originales me parece un tiempo que no deseo que vuelva. Simplemente pienso en todo el dinero que gasté en originales y creo que mejor lo hubiera gastado en cosas para mi familia. Porque si el resultado de mis compras hubiera terminado en los bolsillos de los artistas me parecería más que justo. Pero la realidad es que la mayor parte de ese dinero termina en las arcas de los sellos discográficos.
Pero en este caso en especial, luego de leer un extenso reportaje aparecido en una revista Playboy del año 1979 he llegado a entender que parte de su manera de pensar sobre este tema está relacionada con el hecho de haber pasado de ser la persona que vemos en la foto de abajo a la que vemos en la foto del encabezado.